
Black Friday o Viernes Negro. Para un país denota la expresión mas salvaje de consumismo pues es el día más esperado del año por las tiendas en Estados Unidos. Para otro, día que se devaluó la moneda venezolana. Tristemente paradójico.
En Black Friday los precios son rebajados ridículamente. Y no es solo un decir, es la verdad. DVDs a 19.99, cámaras digitales (las más modernas) a menos de 100 dólares, TVs, juguetes, iPods, Wii, PSP3... en fin la lista es interminable y las ofertas son interminables. La tradición establece hacer colas el jueves de Thanksgiving desde altas de la hora de la noche, pues las tiendas abren sus puertas tan temprano como la medianoche. Una vez los comercios deciden abrir sus puertas, miles de consumidores se avalanchan y la escena no es otra cosa que una estampida humana que recuerda a las fiestas de San Fermín en España, pero sin el glamour europeo. Armados con centenares de cupones para obtener aún más descuentos y hasta un mapa de la tienda para ubicar rapidamente ese TV HD/3D de 60 y pico de pulgadas marcado a 99.99, no hay quien pare el consumismo.
El Viernes Ngero es un día triste para el bolsillo de los venezolanos. El 18 de febrero de 1983, el bolívar sufrió una devaluación frente al dólar. Desde entonces, para Venezuela, el Viernes Negro representa un hito que cambió su historia económica. Hasta ese día el dólar se cotizó libremente al valor de 4,30 bolívares.
¿Pero qué pasaría si ese 18 de febrero hubiese sido el inicio del Black Friday Venezolano? Olvídense de la devaluación y piensen más bien en una especie de tradición que se inició ese 18 de febrero de 1983 y que fácilmente se le puede atribuir a una tradición post azueto de Carnaval. Dado que Carnaval casi siempre es en el mes de febrero, la tradición vendría como anillo al dedo. Ojo, no estamos hablando de cambiar caña, curda, playita y culitos por compras desenfrenadas, sino simplemente luego de la gozadera viene la gastadera.
En Estados Unidos, el Black Friday no siempre resulta una grata experiencia. En diciembre de 2008 un trabajador de Wal Mart murió al ser atropellado por una estampida humana. Desde entonces la cadena de tiendas y otras han tomado medidas de seguridad necesarias.
Yo estuve en el Black Friday de 2010. Armada de paciencia, hice una cola de hora y media para conseguir excelentes precios en una reconocida tienda local de Miami. Desde las 12:30 am en cola para entrar a la tienda a las 2:00. Y sí, conseguí lo que buscaba a precios increíbles, así como miles de compradores más que se quedaron esperando abrieran la venta de electrónicos.
Pero lo que llama la atención de la experiencia no es los precios, sino el comportamiento de la gente en las colas. Oriunda de un país donde la cola es parte del día a día, llama la atención que pueda existir una cola civilizada. Los venezolanos no conocemos tal expresión. Y es que parada en esta cola me llama la atención lo siguiente. De instaurarse un Black Friday en Venezuela, la situación en la cola sería la siguiente:
Los vendedores de agua, cafecito (las colas comienzan en la madrugada), arepas, cachapas, golfeados, jugo de piña, serían los primeros en llegar.
Los vendedores de cigarros, los de las tarjetas prepagadas y hasta los que venden forros para celulares, serían los segundos.
Por su puesto, no puede faltar el que aprovecha para vender CDs, DVDs, aunque en la tienda los vayas a conseguir a precio de gallina flaca y originales.
Lamentablemente, los choros.
Como tampoco faltan los que venden cual parafarnalia haya de Magallanes y del Caracas. Aunque no se trata de una cola para entrar al Universitario, para ellos el fanático está en todos lados.
Y por último los duros e indispensables en esta jornada: el que te vende su puesto en la cola (de suma importancia si estás en el puesto 300 y solo hay TVs para los primeros 100) y el que te espera en las afueras de la tienda para ayudarte a cargar con el televisor, te hace la carrerita hasta tu casa y te asegura que no te robarán en el trayecto porque "conozco como despitarlos (a los choros)".
¡Felices Fiestas! ¡And Happy Shopping! ¡Y hablando de shopping, los dejo porque veo un anuncio para un DVD Blue Ray a 9.99!
